#Reflexion Como Conocer la Voluntad de Dios

avi-richards-183715Texto Biblico: Juan 14:23-27

Descubrir la voluntad de Dios es una aventura con recompensas maravillosas. La Palabra de Dios es nuestro mapa para el viaje y el Espíritu Santo es nuestro guía. Por tanto, nos da “señales” para el camino.
Circunstancias. Dios puede utilizar situaciones —incluso negativas— para comunicarse con nosotros (Fil 1.12). Para discernir el significado de una situación, debemos vincular los principios bíblicos a nuestras circunstancias. Dios nunca contradice su Palabra, y su voluntad la confirma siempre.
Consejo. El Señor puede dirigirnos por medio del consejo de otros creyentes. Para evaluar lo que le estén diciendo, pregúntese: ¿Ofrecen principios bíblicos para ayudarme a encontrar la voluntad de Dios, o solo su propia opinión?
Conciencia. Una vez que nuestro “sistema de alarma interno” haya sido programado de acuerdo con los principios bíblicos, podemos utilizarlo como un recurso para determinar el plan de Dios para nuestra vida.
Sentido común. Cuando hay que tomar decisiones rápidas, el Espíritu nos ayuda a pensar en las opciones que honrarán a Dios (Stg 1.5, 6).
Compulsión. A veces, Dios nos da el deseo irresistible de que sucedan algunas cosas. Si no contradicen la Palabra y nuestros sentimientos se mantienen firmes con el tiempo, debemos seguir adelante (Sal 33.4; 1 Co 9.16).
Contentamiento. Dios nos da su paz cuando aceptamos obedientemente su voluntad (Is 26.3).
Con su manual de instrucciones en mano, ¿está usted mirando las “señales” que Dios pone en su camino? El Padre celestial no quiere que deje de ver su voluntad perfecta para su vida.

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#Reflexión Cuando la adversidad toca a unos y no a otros

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Ante el reciente paso del huracán Irma por Puerto Rico, se han visto, a través de las redes sociales, muchas palabras de agradecimiento a Dios por su protección y cuidado. Muchas personas han expresado alegría al recibir respuesta a sus oraciones, ya que se esperaban daños mucho mayores. Sin embargo, las palabras de agradecimiento al Señor han hecho que otros reaccionen cuestionando si verdaderamente es correcto adjudicarle a Dios el hecho de que el huracán Irma haya hecho en Puerto Rico menos daño del esperado, considerando que en las islas de Barbuda y San Martín el embate fue sumamente fuerte. Se preguntan, “¿No es egoísta pensar que Dios nos escuchó a nosotros y a ellos no?”, “¿Acaso somos nosotros mejores que ellos?”, “¿Somos más obedientes?”, “¿Fueron nuestras oraciones con más fe o fervor que las de otros lugares?”, “¿No oraron ellos también por una protección que no recibieron?”. Todo esto nos hace pensar, ¿Por qué un huracán como Irma (o cualquier otra catástrofe) afecta más a unos que a otros? ¿Es justo que Dios libre a unos de estas catástrofes mientras otros son afectados gravemente?

Debemos considerar algunas cosas:

No somos mejores que ellos

En Lucas 13:1-5 se nos relata cómo algunos le contaron a Jesús acerca de unos judíos que habían sido asesinados por Pilato, posiblemente mientras ofrecían sacrificios, de manera que la sangre de ellos fue mezclada con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús aprovecha la oportunidad haciendo referencia a otro evento. Una torre en Siloé (en Jerusalén) se había desplomado y matado a dieciocho personas. La tendencia de los judíos en tiempos de Jesús al ver este tipo de incidentes lamentables era pensar que esas personas eran más pecadoras que el resto y por eso le habían ocurrido esas tragedias. Jesús les corrige enfáticamente con las siguientes palabras:

¿Pensáis que estos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque sufrieron esto? Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. ¿O pensáis que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, eran más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. (Lc. 13:2-5)

La mentalidad de que aquellos que sufren tragedias son más pecadores que el resto de las personas también existe en nuestros días. Cuando una madre embarazada pierde a su bebé pensamos que Dios la está castigando o que le quitó su criatura porque iba a ser una mala madre, cuando un hombre pierde su trabajo o es diagnosticado con alguna enfermedad terminal pensamos que Dios está trayendo juicio por alguna maldad especial en su vida.

Las personas gravemente afectadas en las islas Barbuda y San Martín por el paso del huracán Irma son pecadoras, sin embargo, igualmente pecadoras son las personas que no fueron tan afectadas o que no fueron afectadas en absoluto (Ro. 3:9-12). Lejos sea de nosotros pensar que nuestras justicias nos han hecho ganar el favor de Dios.

Dios es Soberano

Aunque algunos quisieran encontrar consuelo pensando que no era el plan de Dios que el huracán Irma causara tanto daño donde lo hizo, la realidad es que esa postura no es ni consoladora, ni bíblica. ¿Qué consuelo nos puede traer pensar que Dios tiene un plan, sin embargo, no tiene poder para llevarlo a cabo? ¿Sería consolador pensar que Dios trata de evitar que las catástrofes ocurran pero estas ocurren de todas formas? ¿Podemos sentirnos seguros confiando en un dios que no tiene control de Su creación?

Dios es Soberano. No está tratando de llevar a cabo Su plan, sino que, en efecto, lo está llevando a cabo según se lo ha propuesto. Él hace según Su voluntad en Su creación y nadie puede cuestionarle. No está obligado a mostrar misericordia a nadie. Entonces, ¿por qué Dios determina que una catástrofe afecte a unos y no a otros? Solo Él lo sabe, sin embargo, sabemos por la Escritura que todo lo que acontece, ocurre según los buenos y sabios propósitos de Dios (Dn. 4:35Is. 45:6-7Lm. 3:37-38Ef. 1:11Ro. 8:28). ¿Cómo cumple una catástrofe con estos propósitos? No siempre lo sabemos. Sin embargo, recordemos que el peor crimen cometido en la historia de la humanidad (el asesinato de Jesús) fue diseñado por Dios para efectuar la salvación del pecador (Hch. 4:27-28).

La misericordia de Dios se muestra aun en medio de la adversidad

Es importante entender que cuando las adversidades llegan a las personas, esto no significa que la misericordia de Dios los ha abandonado. Su compasión en ocasiones se muestra librándonos de la adversidad, sin embargo, en otras ocasiones se muestra ayudándonos en medio de ella. Job fue duramente afligido, sin embargo, experimentó la misericordia de Dios a través del sufrimiento. Muchas veces Dios utiliza el sufrimiento para obrar en nuestras vidas de manera que al final podamos decir como Job:

“He sabido de ti sólo de oídas,
pero ahora mis ojos te ven. Por eso me retracto,
y me arrepiento en polvo y ceniza.” (Job 42:5-6)

El profeta Jeremías pudo ver la misericordia de Dios aun en el juicio divino enviado al reino del sur a través del rey Nabucodonosor. En medio del sufrimiento y la destrucción que le rodeaba pudo decir:

“Que las misericordias del Señor jamás terminan,
pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana;
¡grande es tu fidelidad!” (Lam. 3:22-23)

Nuestro próximo respiro es un regalo de la misericordia del Señor. En la aflicción hay misericordia y en medio de la adversidad Dios está haciendo grandes cosas que no podemos ver.

Considerando estas verdades, concluyo con esta exhortación. Reconozcamos que no fuimos librados de mayor daño porque seamos mejores que aquellos que fueron más afectados. Demos gracias y gloria a Dios por su protección, aunque no entendamos por qué fuimos librados y otros no. Oremos por los afectados para que Dios supla sus necesidades físicas y que tome de ellos pueblo para Su Nombre. Aceptemos que Dios es Soberano para hacer según le place y, finalmente, confiemos que Su misericordia está presente aun en medio de la adversidad.

fuente: http://sdejesucristo.org/ Fotografia de portada: Jonathan Falwell para NBCNews.com

#reflexion valiente

gerry-skrillz-troubleHe visto un hombre que no puede vocalizar ni coger un lápiz revolucionar la ciencia. Y aun así siempre hay alguien que dice ‘’no es que no es mi momento, es que estoy centrado en mi trabajo, es que apenas estoy saliendo de una relación’’ y demás excusas para llevarse el polvo, pero dejar el mueble.
Vivimos en una época donde no hay dragones para matar, ni tierras que conquistar y donde el acceso a recursos y oportunidades son tan abundantes, que saber lo que se quiere e ir tras ello constituyen el único espacio para el heroísmo. Hoy el principal problema no es que no se pueda, sino que no se quiera lo suficiente. La mayoría de cosas que no hacemos no es por dificultad, sino por falta de amor. Creo que la valentía es el más grande valor que puede tener un ser humano en la actualidad. Un valiente arriesga, elige, toma partido, se hace responsable, crea su destino, es el capitán de los optimistas, pues no solo ve lo bueno, sino que lo persigue sin negociar. Una persona así solo puede hacer tu vida más rica, más feliz.
Una persona valiente no está pensando en las chicas o los chicos que deja escapar, está pensando en ti, porque tú eres su apuesta y su elección y cualquier otro lugar le parece segunda división. Nunca veras un valiente haciendo una lista de pros y contras porque para ellos el amor no es un mercado, ni tu un producto más. Las decisiones racionales las deja para los yogures o las hipotecas, nunca para sus sueños.
Los valientes están llenos de arañazos y cicatrices y aunque a veces no se vean los valientes se baten el cobre, son los que bajan a la arena y se la juegan porque esa aventura no se la pierden. Es muy difícil encontrar un valiente con el traje completamente limpio. Un valiente no entiende la forma que tiene la cultura de valorar el éxito o el fracaso y la pérdida o la ganancia, pues cree que nadie que lo ha dado todo se le puede exigir nada y que lo único que se puede perder verdaderamente en la vida no es una pareja, un partido, un sueldo o cualquier cosa. Ellos saben que lo único que verdaderamente se pierde en la vida son oportunidades.
Sal Con un Valiente / Pablo Arribas

#REFLEXION Dios de los Montes y los Valles

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Dios de los Montes y los Valles
Cuando leemos el pasaje EN (Marcos 9:2-29) podemos ver como después de que algunos de los discípulos de Jesús habían tenido una experiencia divina y celestial en el monte al presenciar la transfiguración de su maestro y la aparición de los profetas Moisés y Elías, después tuvieron una experiencia difícil en el mundo del día a día, a la hora de volver a las experiencias de cada día y, a pesar de recién haber visto el poder de Dios, ¡no tuvieron la suficiente fe y autoridad para liberar a un joven que era atormentado por un espíritu maligno! Por supuesto que no era algo sencillo pero venían de una experiencia sobrenatural mucho mayor, ¿qué pasó con su fe?

“Después de cada tiempo de exaltación somos llevados hacia abajo, súbitamente, con urgencia hacia experiencias que no siempre son bellas o poéticas o emocionantes. El peso de la cima de la montaña es evaluado por el gris y duro trabajo del valle, pero es en el valle que tenemos que vivir para la gloria de Dios. Vemos Su gloria en el monte, pero nunca vivimos para su gloria allí. Es en la esfera de la humillación que encontramos el valor de nuestra verdad en Dios, es ahí donde nuestra fidelidad es revelada. La mayoría de nosotros podemos hacer cosas correctas y “santas” si siempre estamos sintiéndonos héroes por el egoísmo natural de nuestros corazones, pero Dios nos quiere en el lugar gris y poco común, quiere que vivamos en el valle de acuerdo a nuestra relación personal con Él. Pedro pensó que sería bien para ellos el permanecer en el monte, pero Jesús tomó a sus discípulos y los llevó abajo del monte hacia el valle, el lugar donde el significado de la visión es explicado”.

¡Dios nos permite tener experiencias en su Presencia para que podamos reforzar nuestro conocimiento de su poder y gloria para poder enfrentar el cada día! Muchos cristianos solamente anhelan “una experiencia más con su poder”, una reunión dominical inolvidable, un milagro más, pero nunca abren los ojos al mundo en el que viven para dejar fluir el agua de vida que Dios ha puesto en sus corazones hacia los corazones sedientos de aquellos que no le conocen. La gente muere mientras los creyentes siguen encerrados en sus congregaciones. Las experiencias que has tenido con Dios ¡deben ser compartidas!, es tu responsabilidad dejar saber al mundo que ¡Dios es real!

Oswald Chambers sigue diciendo: “Se necesita el valle de la humillación para arrancar la incredulidad de nosotros desde la raíz. Mira hacia atrás a tus propias experiencias con Dios, encontrarás que hasta que aprendiste quién era Jesús mediante una respuesta contestada o un milagro presenciado, eras uno más de los que dudaban de Su poder. Cuando estabas en el monte de una vida sin problemas ni necesidades aparentes, podías creer cualquier cosa, pero ¿qué pasó cuando estuviste en valle enfrentando los hechos, las enfermedades, la crisis, los problemas familiares y personales? Tal vez eres capaz de dar un testimonio de santificación ante los demás cristianos en la iglesia, pero ¿cómo eres en aquellas experiencias que representan para ti humillación como un mal hábito, una debilidad de carácter, una enfermedad que te hace dudar de Dios o un familiar que parece que nunca cambiará ni conocerá a Cristo? La última vez que estuviste en la montaña con Dios, viste que todo el poder en el Cielo y la Tierra pertenecen a Jesús… ¿Serás capaz de creerlo ahora que estás cruzando el valle de la humillación?”

Conclusiones
Dios es Dios en los montes y en los valles, en lo alto y en lo bajo, Él tiene siempre el control y el poder, pero Él quiere que vayas más allá de un mero conocimiento de Él, quiere que tu cristianismo y tu fe no sean solamente bonitas palabras e intenciones, quiere probarte para ver qué harás con tu fe, quiere que veas tu corazón y descubras qué tanto confías en su poder, y una vez que te des cuenta lo mucho que lo necesitas, te invita a dar un paso de fe y acercarte más a Él. ¿Estás pasando por un valle de decisión y aflicción? Toma una decisión, ¿escogerás tener fe en Dios o entregarte a las dudas y dejar que la angustia, tristeza y depresión llenen tu corazón? “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra ustedes, que les he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida” Deuteronomio 30:19

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#Reflexiones Carta de Albert Einstein para su hija

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1 Carta de Albert Einstein para su hija de las 1,400 donadas es revelada al mundo.
A Lieserl Einstein.
Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

#GoBeyond (Los Barberos No Existen) #Reflexion

tttUn hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba, como es costumbre. En estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas, de pronto tocaron el tema de Dios, el barbero dijo: — Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice. — Pero, ¿por qué dice usted eso? — Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O dígame, acaso si Dios existiera… ¿habrían tantos enfermos?, ¿habría niños abandonados?, si Dios existiera no habría sufrimiento, ni tanto dolor para la humanidad, yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Recién abandonaba la barbería vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo, al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado. Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero: — ¿Sabe una cosa?, los barberos no existen. — ¿Como que no existen? Aquí estoy yo y soy barbero. — ¡No!, no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle. — Ah, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí. — ¡Exacto!, ese es el punto, Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia Él ni le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.

#Reflexiones ¡No más!

eweEn mis tiempos de adolescente recuerdo ver unos cuantos episodios de la histórica batalla de boxeo entre el panameño Roberto Durán y el estadounidense Sugar Ray Leonard.  La pelea es recordada más por la expresión del boxeador latino que por la eficaz demostración del norteño.  Todavía pensar me trae el recuerdo del desenlace final de aquella revancha entre ambos.

Ante una ofensiva efectiva de golpes y una velocidad sin precedente de parte del oponente, el señor Durán le dijo al árbitro en el cuadrilátero la expresión que el mundo del boxeo recuerda hasta hoy: “No más”.

En la vida también enfrentamos grandes batallas que en muchas ocasiones nos acorralan y en algunos momentos presionan para que gritemos “No más”. Situaciones fuera de nuestro control o sucesos que no podemos evitar pueden inducirnos a desear decir “No soporto más” o “Me rindo”.  Puede ser que ante otros problemas producto de las decisiones que hemos tomado seamos tentados a ceder y rendirnos.

Una de las mejores enseñanzas pastorales sobre el tema proviene del predicador Charles F. Stanley.  El menciona que expresiones como “Renuncio”, pueden afectar profundamente la vida de otros, así como la nuestra. Tomaré una parte de un interesante consejo que nos regala en uno de sus múltiples estudios bíblicos que nos ayudará a superar el dolor y la angustia que produce el decidir no seguir.  Aquí 3 factores importantes que pueden causar estos sentimientos de derrota:

1-El poder y la influencia que ejercen las fuerza del mal para desanimarnos y hacernos impotentes para que seamos menos efectivos para Dios.

2-Se necesita la dirección divina si queremos diferenciarnos del pensamiento negativo que contradice el mensaje de esperanza de Dios.

3-La tendencia innata de hacer lo que nos haga sentir bien, sin enfrentar sacrificios ni que traiga conflictos.

Al reflexionar en los consejos del Dr. Stanley, llego a la conclusión de lo frágil que es nuestra naturaleza ante el ataque del reino del mal.  Sin pretender exaltarlo, no podemos ignorar su realidad, su intencionalidad y su empeño para que quitemos nuestro enfoque de la renovadora Palabra Divina.

Ante el desanimo y la inclinación a decir “No más”, corramos a su Presencia y vivamos bajo su ilimitada Gracia. fuente: cvclavoz.com

#Reflexion por parte de @Principal507

1491770_763060830393725_801767588388075529_nTODA LA FAMA, DINERO, MUJERES, DROGAS; PERO NUNCA NADA DE ESO, ME DIO EL AMOR, LA PAZ, QUE EN MEDIO DE TODO TENGO, EN EL NOMBRE DE JESÚS; LAS VIEJAS COSAS PASARON, HE AQUÍ TODAS SON HECHAS NUEVAS, PERO HOY RECLAMO ESAS MILLONES DE ALMAS, QUE EN UN TIEMPO ESCUHABAN MIS CANCIONES, DECLARO QUE SON PARA CRISTO JESÚS; ALGUIEN DICE: AMÉNNNNNN… #COMPARTELO

#Reflexion – Dar Gracias

praise-himUna madre solía orar en las noches con una hija pequeña, de unos seis años, al acostarla.
Una noche la madre le dijo:
– Hoy vamos a pedir a Dios un poco más para que sane a la tía Marta.
Oraron por la tía Marta, cada noche, durante un par de semanas. Después, la madre no dijo nada y dejaron de pedir.
A la tercera o cuarta noche sin hacerlo, la niña preguntó:

– Mamá, ¿por qué no oramos por la tía Marta?.
– Es que Diosito ya la puso buena, respondió la madre.
– Y si la puso buena, -replicó la niña- ¿no deberíamos orar para darle las gracias?.

Somos más dados a pedir que a agradecer. Lo de aquellos diez leprosos curados y de los que solo uno vuelve a dar las gracias a Jesús, se repite en nuestra vida a diario.

De cada diez veces que pedimos, quizás, no damos gracias ni una. La gratitud del que pide abre la mano del que da: el agradecimiento facilita la generosidad.
¡Y tenemos tanto que agradecer a Dios!.
Agustín Filgueiras

Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre, dad a conocer sus obras entre los pueblos. 1 Crónicas 16:8
Y han de estar presentes cada mañana para dar gracias y para alabar al SEÑOR, y asimismo por la noche. 1 Crónicas 23:30